Asistente telefónico · Proyecto propio · 2026
Un teléfono que siempre lo coge alguien
Asistente telefónica que atiende, resuelve dudas, toma reservas y pasa la llamada a una persona cuando hace falta. Contesta en poco más de un segundo.
Es la línea que atiende a quien me llama por trabajo. Pregúntale lo que quieras: es la mejor forma de saber cómo sonaría en tu negocio.
El problema
Un autónomo o un negocio pequeño no puede coger el teléfono mientras trabaja. Cada llamada perdida es un cliente que marca el siguiente número de la lista, y el buzón de voz casi nadie lo usa.
Qué se construyó
Una línea de València que atiende una asistente de voz. Habla con naturalidad, explica los servicios, resuelve dudas y, cuando hace falta una persona, pasa la llamada a mi móvil o me deja el recado por Telegram en ese mismo momento. La misma base sirve para un restaurante o una clínica: consulta huecos, propone horas y toma la reserva.
Qué cambió
La mayor parte del trabajo no fue la voz, fue el ritmo. Con la configuración de serie tardaba hasta siete segundos en contestar y daba rodeos; ajustando el razonamiento del modelo, las reglas de conversación y unas muletillas para los silencios, responde en poco más de un segundo. Y no guarda nada: ni grabaciones ni base de datos propia.
Dos llamadas reales a la asistente, en su modo de demostración para una clínica. En la primera consigue la cita; en la segunda pido hora cuando el negocio está cerrado, propone otro día y deja la reserva hecha. Al colgar, el negocio recibe el aviso por Telegram.