El expediente de exportación, montado en segundos
Cada exportación se preparaba a mano: leer la factura del cliente, decidir bajo qué código arancelario viaja la mercancía, comprobar qué permisos exige el país de destino y volcarlo todo al programa de gestión. Horas por expediente, y un error caro esperando a pasar.
Un sistema donde se suben los documentos y devuelve el expediente montado: clasifica la mercancía, consulta contra las tablas oficiales de la UE qué controles exige esa partida para ese destino, valida los papeles y genera el DUA en PDF más el fichero para el programa de gestión.
El equipo pasa de teclear a revisar. Y una regla innegociable de diseño: el sistema nunca aprueba nada por su cuenta, porque la responsabilidad legal ante Aduanas es de una persona y tiene que seguir siéndolo.






